



El Puente del Gard fue construido el año 1 después de Cristo por Marco Agripa, yerno del Emperador Augusto, para permitir el paso del acueducto de Nimes y es considerada como una obra maestra, técnicamente hablando, así como artística.
Alcanza más de 40 metros de altura y tiene tres niveles, el más largo de 275 metros.
El acueducto de Nimês de 50 kilómetros de largo, del que todavía se conservan algunos tramos, transportaba el agua de Uzès a Nemausus, hoy Niza.
Las fotografías no reflejan la maravilla e impresionante obra.